¿Despedir a una embarazada?

pregnancy-discrimination-300x200

La conciliación de la vida familiar y laboral a menudo supone un punto de conflicto entre los derechos de algunos trabajadores y los de sus empresas. De hecho, tal y como está formulada hoy la ley, despedir a una embarazada de forma procedente es prácticamente imposible.

Empecemos por dejar claro que estamos a favor de la conciliación. Por supuesto. Pero el tipo de conciliación que contempla hoy la ley es casi una imposición, pues su interpretación recoge únicamente los derechos de la madre y elimina de un plumazo no ya solo los derechos de la empresa, que también los tiene, sino incluso sus más elementales necesidades.

A la pregunta de si es posible despedir a una trabajadora embarazada, o que ha sido madre, la respuesta es que sí, es posible, pero se da una serie de circunstancias que lo complica enormemente. Sucede que en el despido de estas trabajadoras se establece una curiosa presunción de que existe discriminación por razón de sexo, y se traslada a la empresa no solo la carga de probar la justeza de la causa del despido, sino además la de demostrar que no existe ni el menor asomo de esa discriminación. En este sentido cabe aclarar que si existe una clara y demostrable causa para el despido disciplinario, el hecho de que la trabajadora esté embarazada no impide que su despido sea procedente. Así, hay una sentencia reciente en un caso de despido disciplinario contra una telefonista en la que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña estima que la protección reforzada de la situación de embarazo deja de tenerse en cuenta, pues las causas  disciplinarias que justifican la sanción de despido impuesta están sobradamente demostradas.

El problema se plantea más bien en otro tipo de despidos, los objetivos, aquellos que no son imputables a un comportamiento inadecuado y sancionable de la trabajadora. Es ahí cuando la gestante se convierte en casi invulnerable, ya que cualquier decisión que la afecte a ella frente a otros trabajadores será considerada de entrada como discriminatoria y obligará a la empresa a una demostración casi imposible: ¿cómo se demuestra que no hay discriminación, cómo se demuestra que algo no existe? Y es que la consecuencia en este tipo de casos no es el despido improcedente, que siempre puede solventarse pagando una indemnización, sino que en muchas ocasiones el despido acaba siendo nulo, lo que obliga a la empresa a readmitir a la trabajadora sin condiciones.

Por tanto, nuestra recomendación sería que, en el caso de tener que plantear este tipo de despidos, negocien siempre con la trabajadora afectada. Aunque la negociación es difícil cuando una de las partes tiene casi todos los ases en su mano…

Anuncios

2 pensamientos en “¿Despedir a una embarazada?

  1. Pingback: El efecto rebote | JAUMANDREU & ASOCIADOS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s