Bajada del IRPF

bajada irpf autonomosEl Gobierno eleva la previsión de crecimiento y adelantará al 1 de julio la segunda parte de la rebaja del IRPF que estaba prevista para enero de 2016. “Ello supondrá un ingreso adicional para los contribuyentes de unos 1.500 millones de euros este año y se verá aplicado sobre las nóminas con efecto de 1 de julio. Es decir, todos los trabajadores notarán en su nómina una rebaja de retenciones igual que la que experimentaron en enero de este año”, ha señalado.

Rajoy también ha avanzado que se extenderá el tipo de retención del 15% en el IRPF a todos los profesionales (hasta ahora solo se aplicaba a aquellos con rendimientos inferiores a 15.000 euros). “Con ello se mejorará la liquidez y la capacidad de inversión de los contribuyentes por actividades profesionales”, ha recalcado.

¿Deducirse los gastos del hogar? Sí, pero…

SUMINISTROS

Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid avala que los autónomos que trabajan en casa puedan deducirse una parte de los gastos de suministros como luz, gas, calefacción o teléfono. Discrepa, así, del criterio seguido por Hacienda que sólo admite esa posibilidad si los suministros se utilizan exclusivamente para el desarrollo de la actividad económica.

El juez defiende que si la legislación permite “la afectación parcial de la vivienda a la actividad económica”, no resulta lógico excluir los suministros. Así, da la razón a un contribuyente que se había deducido gastos de luz, agua, gas y teléfonos y había recibido una liquidación provisional de Hacienda en la que se negaba tal posibilidad. La sentencia se limita al IRPF, pero los expertos aseguran que puede extenderse al IVA.

¿Y si el IVA bajase?

bajada ivaLlevo semanas dándole vueltas a la pregunta de qué pasaría si finalmente el Gobierno decidiese acceder al clamor del sector y volver a colocar el IVA en el tipo reducido (que ahora sería del 10 %).

Pregunta absurda, dirán ustedes, porque sin duda sería una noticia no buena, sino espectacular.

Sí, de acuerdo: la bajada del IVA sería un magnífico balón de oxígeno para el sector, que le permitiría recuperar el aliento perdido en estos tres últimos años en los que a la crisis generalizada se vino a unir el inevitable aumento de precios que supuso el incremento de tipos. Aumento de precios absolutamente imperceptible para el profesional, que vio cómo esa subida iba a parar directamente a las arcas de la Agencia Tributaria.

Pero ¿sería la solución a todos los males de la peluquería? Me temo que no. Se lo diré claramente, aún a riesgo de resultar un tanto cenizo: se equivocaría mucho el sector si pensase que con eso se arreglan todos sus problemas, y mucho más si a partir de esa decisión optase por dormirse nuevamente en los laureles sin acometer las necesarias medidas de modernización y de fomento de la competitividad. Y lo digo tanto a nivel individual de cada empresa como en el ámbito sectorial y de sus asociaciones.

Si algo ha tenido de bueno esta etapa (que sí, ojalá se acabe pronto) de IVA al tipo general ha sido que ha puesto negro sobre blanco todas las carencias de una actividad económica que tradicionalmente ha descuidado completamente la parte de gestión empresarial. Y que en el terreno de las asociaciones sectoriales ha hecho gala de un individualismo y una falta de ambición que casi calificaría de escalofriantes. En el momento en que el mundo ha parecido venírsele encima con la subida del IVA, sí se han producido ciertos movimientos e iniciativas prometedoras, pero una vez más la dispersión, el individualismo y la falta de conciencia de la necesidad de un esfuerzo colectivo amenazan con dejarlo todo en agua de borrajas. Algunos de los grandes  han dado pasos significativos al frente, pero en honor a la verdad hay que decir que por ahora, y ojalá me equivoque, está faltando la necesaria continuidad en el esfuerzo.

El sector parece resistirse a entender que la capacidad de influir en la política, en la sociedad, en la legislación en definitiva, no es flor de un día, no se consigue con una reunión y un manifiesto. Por el contrario, es fruto de una labor callada, constante, discreta y poco vistosa, que seguramente ni siquiera ha de estar en manos de los propios peluqueros. Es una tarea que no puede moverse a impulsos de una crisis momentánea, ni por lo tanto depender por así decirlo de una derrama económica para su continuidad. Algún día habrá que entender que la defensa de los intereses de todo un sector tan importante requiere continuidad, profesionalidad y financiación, y es absurdo pretender que esta última hayan de facilitarla terceras personas distintas a los propios profesionales. Los demás pueden ayudar, sí, y sin duda lo harán. Pero nunca para sustituir a los principales interesados y protagonistas, sino como apoyo a las iniciativas sólidas, viables y profesionales que estos presenten. Nadie va a venir de fuera a resolver los problemas de la peluquería.

Que cunda el pánico…

no cashSí. Ahora sí que podemos decir que cunda el pánico. Bueno, en realidad solo para aquellos que tengan la fea costumbre (que a veces es lamentable necesidad, me consta) de defraudar a Hacienda.

Si leen este enlace, verán que en Dinamarca, que son gente muy avanzada, se proponen lograr que desaparezca el dinero. Sí, han leído bien: quieren que desaparezca el dinero efectivo y que todos los pagos se hagan mediante medios tecnológicos, tales como tarjetas, transferencias o estas nuevas aplicaciones que permiten pagar con el móvil.

La cuestión es que esto, que ustedes creerán que se refiere a grandes operaciones (de hecho en España ya está prohibido hacer pagos en metálico por más de 2.500 euros), lo plantean precisamente para lo contrario, para la operativa cotidiana en bares, comercios y demás.

Como siempre, los gobernantes nos revisten con grandes palabras sus medidas. Se acogen en este caso a la seguridad y a los elevados costes que supone mover cada deja miles de millones de euros en efectivo. No se engañen: el único y verdadero objetivo está en eliminar cualquier resquicio para el fraude fiscal. Si todo pasa por el banco, no hay dónde ocultar, dónde defraudar.

Oigan, que me parece lógico que los gobiernos intenten que toda la masa monetaria que se mueve cada día esté sujeta a tributación. Y me encantaría más aún si creyese que, tributando todos, íbamos a tributar menos. Pero es que ya no me lo creo. Si los estados ingresan más, buscarán la fórmula para gastar más.

Pero me surge una duda filosófica. ¿Qué sentido tiene que los bancos centrales emitan moneda de curso legal, si luego no permiten utilizarla? A veces el despotismo, la tiranía, empieza o se delata en pequeñas medidas aparentemente inocuas como ésta. En la intervención obsesiva y metódica del estado en todos los rincones de nuestra vida.

Y luego nos dirán que el liberalismo es el gran enemigo…

La geografía de la justicia

despido en EspañaEste mapa representa una de las mayores pesadillas de los abogados. Y de rebote, claro está, de sus clientes. Pero tal vez ellos no sean tan conscientes.

En él se refleja estadísticamente la tendencia de los magistrados de lo social a la hora de sentenciar en los conflictos entre empresas y trabajadores, según las diferentes provincias españolas.

Lo que de este mapa se deduce es que, dependiendo de en qué zona de España radique nuestra empresa, nuestras posibilidades de afrontar con éxito una reclamación judicial que nos formule un empleado varían de forma notoria.

¿Por qué digo que esto es la pesadilla de cualquier abogado? Porque para nosotros un elemento fundamental de nuestro desempeño cotidiano es lo que llamamos la seguridad jurídica, que podríamos definir como esa tranquilidad de saber que, en condiciones normales, el resultado de un litigio es razonablemente previsible. Por supuesto, hay mil factores que influyen en ganar o no un pleito: que el propio abogado sea bueno o simplemente esté inspirado, que los testigos declaren bien, que el propio cliente no se equivoque clamorosamente en sus respuestas o que, sí, no se sorprendan, no nos haya engañado demasiado al explicarnos su historia. Bueno, y por supuesto: que tengamos razón.

Todo eso entra dentro de los gajes del oficio. Hasta si me apuran que el juez esté cansado porque haya dormido mal la víspera. Pero lo que no debería suceder nunca, bajo ningún concepto, es que uno parta ya de entrada con una ventaja, o desventaja, por el hecho de que en su provincia los jueces sean progresistas o conservadores, según esa maldita clasificación que nunca debió hacerse, al menos en el terreno judicial.

La estadística no cree en casualidades. Está elaborada sobre miles de resoluciones. Y nos demuestra que, por ejemplo, en Barcelona una empresa lo tiene mucho más difícil que en Madrid para ganar un juicio contra un trabajador. A quienes conciben la justicia laboral como una especie de linchamiento de empresarios tal vez les parezca bien. O a los que creen que el empresario siempre y bajo cualquier condición ha de poder decidir a su antojo. Pero a los que creemos en la justicia simple y llana, nos produce una desazón considerable.

Ya lo saben: antes de embarcarse en un juicio, cojan un mapa…

¿Dónde van nuestros impuestos?

En plena campaña de Renta, en la que a muchos contribuyentes les toca pagar o, como mínimo reflexionar sobre sus finanzas e impuestos, es muy posible que muchos de ustedes se estén preguntando a dónde va a parar su dinero y qué se hace con él.

A continuación les dejo un gráfico que lo ilustra:

¿dónde van nuestros impuestos?

A destacar que, de cada 100 euros recaudados alrededor de 70 se destinan a financiar servicios públicos básicos. Para sanidad van 14 euros y 9 euros para educación.

Las pensiones y otras prestaciones sociales (prestación y subsidios de desempleo) es la parte que más se lleva de la recaudación, un 40 %

A las actuaciones de carácter económico (políticas de apoyo al crecimiento económico y a promover una industria fuerte y competitiva, entre los que se encuentra el apoyo a las PYMES y a los emprendedores, además de infraestructuras, participación de la empresa española en proyectos internacionales… se destina 9 euros, según el documento que difunde la Agencia Tributaria.

Un millón de páginas publicadas en los BOE en 2014

un millón de publicaciones en el BOESi es usted empresario, puede que más de una vez haya pensado que hay demasiadas normas, son muy complejas y, además, van cambiando.

El pasado año 2014, los boletines oficiales publicaron exactamente 983.130 páginas. De este total, 169.874 corresponden al Boletín Oficial del Estado (BOE) y 813.256 a la suma de los 19 autonómicos. Esto, sin duda, no hace más que añadir dificultad e inseguridad jurídica a las empresas españolas, para las que resulta demasiado sencillo infringir la ley por desconocimiento de la normativa o por los cambios que se producen.

Uno de nuestros objetivos es ayudarle a estar informado de todos los cambios legislativos que afectan a su negocio particular y a su sector.

Si desea más información sobre esta noticia, siga este vínculo. 

Engañar a Hacienda ¿sale a cuenta?

con iva o sin iva

Meses atrás les proponíamos jugar a los inspectores, un juego en el que muchos contribuyentes saldrían malparados, pues esquivan sus obligaciones tributarias con pequeños fraudes, olvidos premeditados y otras prácticas dudosas. Pero Hacienda tiene mecanismos para detectar muchas de las trampas tributarias. El fisco realiza cada año más de medio millón de comprobaciones de control extensivo, según la última Memoria de la Agencia Tributaria de 2013.

Es habitual entre autónomos, profesionales y pymes que se deduzcan como gastos cosas de consumo personal. Hacienda echa para atrás las desgravaciones de ropa, comida, y otras facturas que no tienen que ver con la actividad profesional. También hay quienes realizan obras en su vivienda particular y piden al proveedor que en la factura figuren los datos de su empresa para deducírselo.

Hay quien va más allá y se deduce multas de tráfico, pero Hacienda tiene acceso a una base de datos con todas las sanciones de este tipo, por lo que lo detectará.

No corra riesgos innecesarios y contacte con nosotros. Le orientaremos para saber qué puede y qué no debe desgravarse.

Ser emprendedor ¿por placer o por deber?

autónomos por obligación

Ser emprendedor está de moda o eso parece a la vista de la cantidad de noticias, recursos y legislación que gira en torno a esta figura empresarial que no ha parado de crecer desde 2009 y que hoy  representa el 30% de los nuevos empresarios.

Se habla menos, sin embargo, de las razones que llevan a estos empresarios a iniciar este camino. En Cataluña, según la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2014, hay casi un 35% de desempleados de más de 45 años, el colectivo más castigado por el desempleo y que, en muchos casos, ve la emprendeduría como una de las pocas vías de escape a una situación laboral que los ha condenado durante años.

Según el último informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) que analiza la actividad emprendedora por territorios, en Catalunya un 28% de los nuevos negocios que se abrieron en 2013 estuvieron forzados por las circunstancias, tres puntos por encima del año anterior. Un porcentaje que se eleva a 30,2% en la ciudad de Barcelona.

Si bien es cierto es que el Gobierno de España ha puesto en marcha medidas como la ayuda para contratar empleados o la reducción de la cuota de la seguridad social, a nuestro juicio insuficientes para apoyar el inicio de actividad de estos nuevos empresarios, todavía queda mucho por hacer. No hay más que echar un vistazo a nuestros países vecinos para ver que las facilidades que ofrecen a sus autónomos son envidiables desde este lado de los Pirineos. Si bien habría que conocer qué coberturas reciben los autónomos en esos países con cotizaciones mucho más bajas.

En cualquier caso, aunque no son muchas, mejor conocer a fondo todas las medidas disponibles y hacer uso de ellas, en la medida de lo posible. Estamos a su disposición para analizar todas las opciones y recomendarle aquella que más le convenga según sus circunstancias particulares.